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sexta-feira, 14 de dezembro de 2012

PAULO FREIRE INSIDE OUT


By Gerson Nei Lemos Schulz






Paulo Freire
Fonte: www.paulofreire.org.br

One of  pupils´ concerns  is the evaluation of learning. They have asked: is it fair to evaluate? Many educators have answered “no” and they rely on Paulo Freire (1921-1997) in order to justify that assertiveness. 
Freire being Carl Marx´ s reader confessed to be post-modern, though not without references, according to Gomercindo Ghiggi, PHD in education, professor at Federal University of Pelotas, in Pelotas city in Big River of South State, Brazil, who wrote a doctoral thesis about him. Freire believed that to alphabetize is not to be “charitable” with fellow creatures and to teach  them the letters mechanically  is to allow  the fellow creatures to be free. But what kind of freedom did he talk about?

Freire  believed that in order to be free one ought to have conscience of his own responsibilities. For this reason to know how to read and write, according to what he states in "Pedagogia do Oprimido" [The Pedagogy of the  Oppressed One], is not sufficient. Therefore that is just the beginning  in order to learn to tell his own history. The Freirian  proposal  is  not  a system, as states Gadotti   (História  das  Idéias  Pedagógicas  - 2005) [History of the Pedagogical Ideas - 2005]. It is the fight of classes inside schools. Freire  replaced  the concepts of Marx´ s bourgeois and proletarians by oppressors and oppressed  citizens. Notwithstanding he does not want that the oppressed citizens and the laborers become oppressors, he wants that the oppressors themselves  also become aware that they have oppressed.


Nevertheless, it is necessary to keep in mind  that when we read Freire, one should not romanticize him. Although the common sense believes that he advocates the suppression of evaluation, that would turn to a hurried reading. Freire criticized the Positivist School. For him  there is a mere reproduction  of the dominant, capitalist ideology on it and the evaluation is the oppressive instrument that reproves the least “capable”. Even so, he also states in “Conscientização” [Understanding] that the laborer, if he wants to adopt a capitalist posture, he may, as soon as he can choose it.  That is the reason why Freire defended understanding as a first step for the social emancipation.

Freire is right when he verifies that the child with the access to a good breakfast,  a good lunch and also having means of learning, he or she  will have a better profit than the child who has a lack of it.  But it is worth remembering that he has not   proposed a formal school. On the contrary, his proposal was to be executed in any place where people have interest  to learn.  Yet, in formal schools the evaluation exists as a form of quantifying and qualifying learning. Thus, the evaluation does not  seek to judge a person, but to verify  the pupil´ s  proficiency  in comparison to what the teacher has taught. On the other hand, if the evaluation is ignored  as long as a process  as to know who has re-signified the content? To leave the pupils to interpret knowledge according to his opinion is not to leave them in common sense, just where schools want to take them out?

Finally, though without confronting the controversy, I stand with Demo (Mitologia da Avaliação, 2002) [The Mythology of Evaluation, 2002], who states that the negation of the evaluation classificatory score  implies to ignore the school context. And this happens when one avoids to evaluate because it is also to evaluate. For him, to release the evaluation that everybody is  equal in society and this is the most authoritative evaluation  that exists. That is why I always ask myself together with Massetto (Docência na Universidade, 2005 [Teaching at  University, 2005]: what do my pupils need to learn in order to become professional citizens at the present time?  Surely they should not read Freire inside out.

domingo, 9 de dezembro de 2012

LA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN DE HERBERT MARSHALL McLUHAN




Maria Soledad Baladan Lemos

Samantha Cuello Muniz

Orientación del artículo:

Maestro Gerson Nei Lemos Schulz

Origen:

República Oriental del Uruguay










El presente artículo tiene por objetivo discutir la idea de que en la actualidad, la educación no es apenas un medio para obtener un diploma, sino que, por el contrario, como dice McLuhan (1911-1980), es algo continuo que posibilita el progreso del individuo. Por consiguiente, la educación no es apenas un lema de mercado, sino también una ontología. 

Maestro McLuhan (1911-1980)
La educación en el mundo contemporáneo es, sin lugar a dudas, un gran desafío. Existen abundantes enfoques filosóficos que tratan sobre la cuestión de educar a la par de las innovaciones tecnológicas que cada vez son más necesarias para el conocimiento y desarrollo, tanto individual como global. 

Herbert Marshall McLuhan, ex profesor de literatura inglesa en Canáda, profesor de diversas Universidades de Estados Unidos y autoridad mundial en comunicación de masas, fue, seguramente, el pensador contemporáneo cuyas ideas provocaron las mayores polémicas de los últimos tiempos. McLuhan fue un vanguardista que no temía las consecuencias de sus formulaciones teóricas, las cuáles buscaban abarcar todas las implicaciones que singularizan el mundo de nuestros días: la complexa red de comunicaciones en la que está inmerso el hombre, en tiempos de electrónica, cibernética y automatización, que afectan profundamente su visión y su experiencia de mundo, de si mismo y de los demás.

La "comunicación de masas"
McLuhan afirma que la educación de masa es el fruto de la mecanicidad. Está, se desenvolvió con el crecimiento de los poderes de producción y alcanza su apogeo, en el momento en que la civilización occidental se convierte en una experta en el arte de imponer sus productos masivos. En este contexto, la educación, era una tarea relativamente simple: bastaba descubrir las necesidades de la máquina social, y después reclutar y formar las personas que responderían a estas necesidades. La función real de la escuela es incentivar a las personas a descubrir y aprender, y con esto, hacer de su vida un progreso constante para moderar y controlar estos procesos de maturidad y evolución individuales. Sin embargo, el aparecimiento de las carreras profesionales, útiles o la formación de operarios especializados, constituye una pequeña parte del sistema educacional. De forma general, la escuela alimenta "cuerpos de conocimiento" condicionados, con un modelo padrón: de vocabularios, conceptos, formas de abordar el mundo en general.

En consecuencia, la competencia se estableció como la motivación fundamental de la educación en la sociedad, por este motivo se incrementaron demarcaciones: grados y diplomas de todo tipo, portadores de un prestigio y poder desproporcionado con sus papeles intrínsecos y bastantes limitados. Esta era, no obstante, se ha terminado, y hemos entrado en una nueva era de educación bastante diferente, donde gran parte de la producción mecanizada está sometida al control de sustitutivos electrónicos, capacitados para producir cualquier cantidad de objetos diversos a partir de un mismo material. 

En esta nueva era de educación, según McLuhan, surge la diversidad de puntos de vista y el juego de roles entre alumno y profesor, donde el educador del futuro tendrá la excitante y desafiante tarea de crear nuevas estrategias de enseñanza. 

http://www.enlaescuelademabel.com
El papel de la escuela se modificará y el profesor será integralmente el responsable por la eficiencia de su docencia, pues los alumnos del futuro tendrán la libertad de decidir dónde y cómo estudiar. El alumno del futuro vivirá como un explorador, investigador, un verdadero cazador, en ese inmenso terreno que será el universo de informaciones, y surgirán revalorizadas relaciones humanas. La escuela no conservará su papel primordial, pero tendrá que adaptarse a los inevitables cambios del mundo exterior. De esta forma la institución escolar será tan rica y atractiva, que todo abandono eventual por parte de los alumnos sera una excepción y por el contrario la escuela atraerá cada vez más seguidores entusiastas.

Por lo tanto, esta eventual evolución de la educación, será capaz de motivar a las personas a hacer hincapié en su desarrollo personal, observando el mundo con una perspectiva de aprendizaje duradero, atribuyendo a su propia existencia un sentido concreto, el saber, el patrimonio más importante de la humanidad, alejándose entonces de la ignorancia y el conformismo de este mundo que apunta hacia el consumismo como forma de vida.

Partiendo de esta perspectiva, podemos concluir que la educación del futuro no ocurrirá con el simple objetivo de buscar conocimientos que nos proporcionarán un medio de sobrevivir sino que, por otro lado, será el gusto por adquirir el saber. La educación será por tanto flexible a las necesidades de cada individuo, y este tendrá la facultad de ejercer el derecho divino de la libertad en su máxima expresión, pues podrá elegir aquello que le apetece para su vida, tomando en cuenta sus preferencias y aptitudes. 

La escuela tendrá la satisfacción de formar personas críticas, que no se encuentran en estado de alienación y que pueden exponer su opinión frente a las diversas situaciones que se les presenten. Crear un espacio donde la educación no sea sinónimo de monotonía y repetición de reglas anteriormente formuladas será un beneficio no solo para el que aprende, sino que para el que se encarga de impartir saberes, pues las posibilidades serán infinitas, ya que en nuestra opinión, para un profesor, no hay mayor deleite que ver a sus alumnos alcanzar sus metas y sueños, tomando una parte activa en el cumplimiento de ellos y desarrollando sus potencialidades.

Las ideas de McLuhan nos hacen reflexionar al respecto de que las potencialidades humanas son la mayor riqueza de un país y el único medio por el cuál ese país llegará a un progreso es a través del incentivo a la educación. 

Por lo tanto, una educación tradicional, intelectualista, cuyo objetivo principal sea el acúmulo de conocimientos no se acercan a las perspectivas de los alumnos, y si esto no ocurre, no existe posibilidad de que el mismo quiera pensar en su desarrollo cognitivo. Cuando utilizamos la escuela como un taller para la vida, sin embargo logramos que la educación sea orientada a la comunidad, a la sociedad, para una convivencia armoniosa y cooperativa, que promueva la responsabilidad y la conducta prosocial. Utilizar las potencialidades para llegar a ser todo lo que uno podría ser nos llevará a una vida mas plena, algo que, indudablemente, es tan ambicionado por cada individuo que hace parte de este mundo y que se encuentra al alcance de nuestras manos.

quinta-feira, 29 de novembro de 2012

EDUCAÇÃO E DIREITO SOCIAL NA CONSTITUIÇÃO FEDERAL DE 1988



Maria Aparecida Nascimento da Silva

Colaboradora



Profa. Maria Aparecida Nascimento da Silva
Pedagoga, Advogada, Mestre
em Educação, Mestre em Planejamento
e Políticas Públicas e Doutoranda
em Educação.
O direito à educação é um direito fundamental de todos os cidadãos brasileiros, amparado pela Constituição Federal de 1988, em seu artigo 6º. Educação é um direito humano fundamental que ocupa um lugar de destaque nos rol dos direitos humanos, e por isso é um direito indispensável para o exercício da cidadania.
Nenhum dos outros direitos (como: civil, político, econômico e social) podem ser praticados por indivíduos que não tenham recebido o mínimo de educação, mas apesar de todos os compromissos feitos pelos governantes por meio de instrumentos internacionais, parece que estes não estão preocupados em promover a educação para todos, especialmente a educação básica de qualidade. Milhões de crianças ainda permanecem privadas de oportunidades educacionais, muitas delas devido à pobreza.
Atingir este direito à educação básica e de qualidade para todos é, portanto, um dos maiores desafios a serem superados nos dias atuais. Pois a educação faz parte das condições para a existência da dignidade da pessoa humana.
Ao se evidenciar a dignidade da pessoa humana parece ser difícil de compreender o conteúdo que tal expressão transmite; todavia, para que isso aconteça, é necessário exaltar a sua intima relação com a educação. Assim, entende-se que a dignidade da pessoa humana é um veículo, entre um e outro valor, que todo o ser humano é uma pessoa, dotada de personalidade e com direitos e deveres. Como um membro da sociedade na qual está inserida, toda pessoa é merecedora de uma existência humana e não subumana.
Quando se utiliza a denominação de piso mínimo normativo para referir-se às condições sem as quais o homem não pode viver dignamente, indicando que tais condições estão expressas no artigo 6º da Constituição Federal de 1988, que dispõem sobre direitos sociais, inclusive o direito à educação, à saúde, ao lazer, à segurança, à previdência social, e proteção à maternidade e à infância e à assistência aos desamparados, necessário seria, portanto, que sejam identificadas quais as normas que o ordenamento jurídico constitucional apresenta para moldar e garantir na seara jurídica à dignidade e o direito à educação a todos os cidadãos, para que os mesmos tenham uma vida qualitativa.
Ressalta-se ainda que a educação faz parte do "mínimo legal" que o Estado pode e deve oferecer aos seus cidadãos. Alem desses, existem outros direitos e garantias que compõem o rol dos direitos individuais previstos pela Carta Constitucional de 1988.
A Constituição Federal, no artigo 6º, consagra à educação um dos mais importantes direitos sociais já que ela tem o objetivo de criar para a sociedade sujeitos capazes de se desenvolver tendo em vista adquirir o mínimo necessário para a sua sobrevivência. Assim, a educação é um dos dispositivos que compõem o mínimo legal, é uma das condições de que a pessoa necessita para viver satisfatoriamente na realidade na qual está inserida, para criar formas de intervir no mundo com visão crítica. Mas essa perspectiva somente é possível na medida em que a pessoa tem acesso ao ensino púbico da educação básica, bem como ao ensino superior. Formas de educação que é direito público subjetivo.
Concluindo, esses pressupostos podem se efetivar por meio do que prescreve a Constituição Federal no artigo 22 para o qual, entre outros: "Compete privativamente à União legislar sobre: [...] XXIV – diretrizes e bases da educação nacional". Em outras palavras, a Carta Magna brasileira descreve com clareza o papel do Estado diante da população; a educação é um direito que principalmente a classe menos favorecida deve ter acesso, permanência e sucesso na escola, tendo em vista a vida qualitativa integrada e constituinte da realidade social na qual homens e mulheres estão inseridos. Assim, quando isso não acontece, o Estado está comete grave falta contra seus cidadãos.

quinta-feira, 1 de novembro de 2012

PLATÃO E O MITO DA CAVERNA


Gerson N. L. Schulz




Provável aparência física de Platão
É na obra "A República" que Platão (428-347 a.C) nos contempla com uma das mais famosas passagens da literatura ocidental chamada a "Alegoria da Caverna". O personagem central da história é Sócrates (470-399 a.C.).

Sócrates nos convida a imaginar um grupo de homens que desde o nascimento estão acorrentados a uma rocha em uma caverna. Assim, acreditam eles que tudo o que pensam, dizem, ouvem é natural. Como seus antepassados sempre viram e pensaram o mesmo, para eles a tradição tem todo valor.



Dentro da caverna estes homens não podem nem sequer virar o pescoço para os lados. Toda a realidade que conhecem não passa de projeções de imagens numa parede ao fundo da caverna, mas eles não sabem disso, pensam que o que veem é a verdade.


Fonte da gravura: www.logosofia.com
Atrás deles, sem que o saibam, há uma fogueira queimando eternamente, e entre a fogueira e os acorrentados passam outros homens, estes realmente livres, carregando toda sorte de objetos e conversando entre si. São as imagens desses objetos projetados na parede, ao fundo da caverna, e os ecos das vozes de quem passa que os acorrentados veem e acreditam ser a realidade. Eles não desconfiam que haja objetos sólidos além das sombras que enxergam ou palavras claras e distintas além de ecos que ouvem. Tal cenário, como afirma Marilena Chaui em sua obra "Convite à Filosofia", lembra a sala de um cinema.


Sócrates (pela letra de Platão) diz que os homens que moram na caverna vivem "felizes" porque vivem na ignorância. Eles distribuem prêmios entre si a quem adivinha qual será a forma do próximo objeto a surgir na parede, a quem tornar inteligíveis os ecos. Mas Sócrates convida, num segundo momento, a imaginar que um destes homens consiga se libertar das correntes. E, olhando para trás, perceba o que acontece. E vê também que é possível escapar da caverna.

Lá fora, após subir pelas paredes escarpadas, diz Sócrates, provavelmente o ex-acorrentado ficará temporariamente cego com a luz solar. Aos poucos é que vê as cores, a natureza, o céu, a luz do sol. Talvez fique maravilhado com aquela "verdadeira realidade". Sócrates diz que este homem nunca mais sentiria inveja dos prêmios ganhos por aqueles que adivinhavam o que eram as sombras projetadas nas paredes da caverna. Nunca mais sentiria falta das riquezas que não ganhara quando dentro da caverna porque perceberia que tudo aquilo que os outros pensavam ser real era falso.

Sócrates disse que uma vez livre, se fosse um homem de compaixão, o recém liberto se apiedaria dos companheiros acorrentados lá dentro da caverna e voltaria a fim de alertá-los sobre as maravilhas que avistara do lado de fora. Porém, quando entrasse na caverna, imaginou Sócrates, primeiramente a escuridão o cegaria, mas aos poucos é que ele voltaria a ver.
Aparência provável de Sócrates

Mas Sócrates traça um cenário sombrio àquele que escapou da caverna ao afirmar que de volta, junto aos companheiros, após ter dito a eles tudo o que viu e ouviu fora da caverna, seria odiado e morto. Sócrates diz que seus próprios amigos, familiares, esposa ou filhos afirmariam que estava louco, que era mentiroso por tentar destruir o "mundo real" no qual estavam mergulhados e, por isso, o matariam, o aniquilariam, por ousar duvidar de todas as crenças, da cultura, de seus valores construídos e herdados de seus antepassados e com os quais e pelos quais viviam desde que eram crianças.

Para Japiassú (Dicionário de Filosofia, 2001), em uma alegoria os personagens são a personificação de ideias e não de pessoas reais. O objetivo da "alegoria da caverna" é questionar sobre as crenças, a cultura, os valores e as verdades que a sociedade impõe a todos como se elas pudessem ser eternas e imutáveis.

Serão as igrejas algo indelével, infalível? Os valores morais da sociedade são perfeitos? O deus judaico-cristão existe? Os deuses gregos existem? Os deuses hindus existem? Caso existam, são realmente como nos livros (escritos por homens)? Os deuses punem aqueles que não seguem seus preceitos? A bíblia é sagrada? O Alcorão é sagrado? A fé deve sobrepor a razão? A razão deve sobrepor a fé? A razão humana é ilimitada? A verdade existe? Há apenas uma verdade? Deve-se obedecer sem questionar? Quem garante a autoridade das autoridades?

Estas são perguntas que todo ser humano se deve fazer no primeiro passo para surgir a condição de hominização. Ninguém, para Sócrates, deve aceitar ideias prontas, ordens  sem questionamento, autoridade autoritária, juízo sem valor, valor sem juízo!

Por quê? Pergunta que todo aquele que quer ser filósofo deve fazer, é condição sine qua non para todo ser humano que quer construir sua liberdade de pensamento.

No fim da "alegoria" Sócrates conta qual o caminho que aquele homem usou para escapar das correntes, o caminho é a educação. Por isso, se aprende com Sócrates, que a educação é primordial para qualquer homem ou mulher que queira ser livre do engano, da aparência e das ideias falsas, do erro e da ignorância.


REFERÊNCIAS


PLATÃO. República. Lisboa, Gulbenkian, 1993.

REALE, Giovanni ; ANTISERI, Dario. História da filosofia: Antiguidade e idade Média. 6. ed. São Paulo: Paulus, 1990.

quinta-feira, 11 de outubro de 2012

SEMINÁRIOS CATÓLICOS PARA QUÊ?



Texto dos professores

Gerson N. L. Schulz Jones Talai

*Ex-seminaristas
**Publicado há dez anos no jornal Diário da Manhã de Pelotas - RS


Hoje se tem discutido muito sobre novos paradigmas educacionais na pós-modernidade. A pós-modernidade é caracterizada pela fragmentação de saberes e por discursos que tentam se validar pelo poder das mídias. Diante disso, há a necessidade de se buscar uma educação que seja inter/transdisciplinar, que fomente o pensamento crítico, que busque o diálogo com os diversos saberes da sociedade, que tenha abertura às novas possibilidades de conhecimento e que, ao mesmo tempo, possua segurança acerca de seu próprio método educativo e consistência epistemológica.
Arte da imagem: Gerson Nei Lemos Schulz
Fonte da imagem: www.filosofiadomarcozero.blogspot.com

Ora, diante deste cenário, gostaríamos de refletir o que representa hoje os seminários teológicos da Igreja Católica, espaço onde há uma atividade pedagógica. Os seminários surgiram no séc. XVI como reação à Reforma Protestante. O espírito presente nesta realidade histórica original era o de uma ideologia totalitária que se tentava firmar como única verdade/realidade absoluta diante dos reformadores. Assim, pela educação, se pensou conter o avanço do Protestantismo na Europa.

Destarte, estes centros se constituíram como núcleos apostólicos que pretendiam formar homens capazes de levar adiante a fé católica. Desde então os seminários procuram formar sujeitos capazes de manter a imutabilidade de sua doutrina, mas que, muitas vezes, nesta tentativa heróica, falham escandalosamente quando se trata de formar pastores e homens de fé, justamente por não considerar a mutabilidade mundana e sua historicidade. 

Por causa deste conservadorismo, a Igreja, como um todo, está se desvinculando do mundo real, não conseguindo acompanhar suas mudanças. Do mesmo modo produz pessoas deficientes para estabelecer diálogo com o mundo não-católico ou secularizado, ou ainda com o povo simples que se diz capaz de pastorear. Assim, os padres forjam um tipo de conhecimento que os distancia da linguagem coloquial e não os capacita sequer para entrar em diálogo com a comunidade científica. Seu saber tornou-se próprio de uma casta sacerdotal. Dentro disso, os seminaristas de hoje perderam o método epistêmico dos clérigos antigos e medievais e ficaram apenas com seu ranço conservador. Se há poucos anos os padres que eram formados no rigor da Escolástica, sob a maestria lógica de Tomás de Aquino, se perguntavam qual a validade de estudar o Tomismo, os seminaristas atuais (epistemologicamente perdidos) perguntam: o que é o Tomismo?

Tomás de Aquino, idealizador da filosofia Tomista.
Portanto, até que ponto os seminários com esta proposta pedagógica poderão educar seus estudantes para o sacerdócio? E será que a ignorância intelectual dos neo-sacerdotes não comprometerá o edifício eclesial construído pelos "nostálgicos gerontocratas" da Igreja?   

sábado, 6 de outubro de 2012

POSITIVISMO E ESPIRITISMO




Gerson Nei Lemos Schulz
Fernando Bilhalva Vitória

Artigo publicado há doze anos no jornal Diário da Manhã de Pelotas - RS
Revisto e ampliado além da versão para o jornal.

A miséria no mundo é uma discussão antiga. Muitas são as respostas para essa calamidade e fazem sucesso as que, principalmente, justificam com doutrinas transcendentais sua existência. Mas talvez a única que mereça o título de "resposta" seja a idéia da transmigração das almas.
Hipólytte Rivail (codinome Allan Kardec)
1804-1869
Doutrina filosófica de origem indo-européia que veio da Índia e foi estudada na Grécia por Pitágoras (570 a.C.) e depois tornada mundialmente conhecida pelas ideias de Sócrates (469 a.C.) e pelos escritos do filósofo Platão (347 a.C.), ela foi "relida" pelo francês Hipólytte Rivail (codinome Allan Kardec), tornando-se o espiritismo moderno que prega que o homem tem uma "alma" imortal que pode migrar para outro corpo ou não, de acordo com uma "permissão" divina após a morte. Para defender sua posição, Kardec, dentro do Positivismo de sua época, reinterpretou os evangelhos cristãos.

Nas palavras de Herbert Spencer (1820-1903), no Positivismo "a evolução só pode terminar com o  estabelecimento da mais elevada perfeição e da mais completa felicidade". Spencer é também o autor da ideia de que "na sociedade como na natureza, somente o mais apto sobrevive". Além disso, o Positivismo em geral pensa que cada indivíduo é responsável por sua condição moral e esta sujeita sua condição material. Na prática, uma pessoa pobre para provar que tem "boas" qualidades morais deve lutar pelo progresso material e técnico. Caso uma pessoa pobre receba ajuda de outrem ou do Estado isso não é justo para com as pessoas que trabalharam e enriqueceram sozinhas porque privilegiaria aqueles que não foram "espertos e capazes" de enriquecer também.

Mas o Positivismo se fundamenta por uma abrangente lei universal: a lei da evolução de todas as coisas para um estágio mais alto e melhor que o anterior. Quer dizer, o progresso da humanidade se dá por uma condição de "esclarecimento" moral onde é "moral" aquele que luta para alcançar para si a riqueza, o conhecimento. O pensamento positivista acredita que se cada indivíduo na sociedade agir assim, toda a sociedade sairá lucrando com o progresso técnico.

Comte (1798-1857)

Comte em seu Positivismo sonha com uma sociedade altamente técnica e perfeita possivelmente porque ele foi aluno da Escola Politécnica francesa do século XIX, e viveu em uma França com alto desenvolvimento industrial, com a ascenção de tecnologias nunca antes vistas como o trem, o navio de aço, as máquinas pesadas movidas pela força do vapor, a recente energia elétrica e etc. Em uma Europa que dominava a Ásia, parte das Américas e a África. Isso levou-o a estabelecer que o modelo de ciência deveria ser a física porque ela consegue prever o que irá acontecer no escopo do fenômenos da natureza. O físico consegue descobrir as "leis" fundamentais por trás dos fenômenos e controlá-los, assim também deve fazer a "física social", primeiro nome daquilo que mais tarde Émile Dürkheim (1858-1917) chamaria de "sociologia".

A partir da interpretação de que a natureza é primordialmente todo poderosa, o Positivismo deu abertura para outros autores aplicarem esse conceito ao homem. Por isso César Lombroso (1836-1909) realizou estudos no crânio de um criminoso para comprovar a tese de que todos os criminosos não são criminosos por desejo, mas porque nascem fisicamente condicionados assim. Em outros termos, uma pessoa será aquilo que as condições naturais que lhe são inerentes permitem que ela seja e nada mais.

Em relação à epistemologia, afirma Roberto Ardigò (1828-1920) que o conhecimento está no "fato". Este tem, para ele, "realidade própria em si mesmo e é imutável". Logo, o que advém dos fatos é a interpretação humana. Então, o homem deve se submeter à natureza das coisas porque se estabelece uma relação causa-efeito indelével e natural. Quer dizer, Ardigò considera a ciência e a técnica como se fossem algo perfeito e constrói sobre esses pilares duvidosos sua filosofia.

Já no campo moral pode-se dizer que a partir daí a pobreza é algo natural à condição humana e mesmo que traga sofrimento ela é "boa", pois impelirá o homem ao trabalho para acumular riquezas e deixar "naturalmente" de ser pobre.

Uma relação possível entre espiritismo e Positivismo é que o Positivismo estava na "moda" na França dos anos de Kardec porque privilegiava a demostração científica pelo estudo dos fatos e o prognóstico sobre a realidade, e qualquer nova doutrina que quisesse respeito deveria seguir tal modelo para ser aceita como "científica". É comum a ambas doutrinas a ideia de progresso. No Positivismo o homem deve praticar o progresso material, no espiritismo o progresso espiritual. A ideia de "evolução" também é comum. O ser humano em geral é fruto da natureza para os positivistas. Para o espiritismo de Kardec, embora de origem material, o homem tem uma "alma" imortal que carrega consigo a índole e o caráter moral, além de uma capacidade de sobrevier sem corpo. Para o espiritismo kardecista o homem nasce imperfeito e precisa, cada vez mais, para evoluir, livrar-se das "prisões" da matéria como os desejos corporais, a inveja, a mesquinharia, a maldade e outros, todos estes considerados impuros e motivo de atraso para o espírito encarnado.


As condições morais do Positivismo são semelhantes na doutrina espírita quando, na reinterpretação da 'parábola dos talentos', Kardec, em seu "O Evangelho Segundo o Espiritismo", diz que os homens não são todos ricos porque não são igualmente inteligentes, ativos e laboriosos para adquirir, nem sóbrios e previdentes para conservar. E continua, afirmando que se o fossem, a humanidade não progrediria, já que o seu destino é o progresso (ideia típica do Positivismo comtiano). O mesmo afirma sobre a riqueza das nações (capital), justificando que Deus a derrama em alguns países centrais para que haja distribuição conforme a necessidade. Contrariamente, na história, em momento algum a França dos tempos de Kardec, que era uma nação capitalista poderosa e rica, derramou suas riquezas para outras nações do globo!
  
Em termos éticos e econômicos é também curioso que no espiritismo kardecista a única frase que console aquele que é miserável hoje é ele "saber" que já foi rico ou será noutra reencarnação. Quer dizer: mesmo que uma pessoa muito pobre saiba que é extremamente difícil enriquecer em condições de competitividade com aqueles que já nasceram ricos, ela deve se conformar com sua condição porque se não tem riquezas nesta vida já a teve ou terá na próxima!

Há fundamento histórico e científico em tais idéias? Será que elas não fazem pensar que a vida na Terra é um castigo? Deixam que a vida seja um lugar de encontro, gratuidade e esperança? Ainda hoje as riquezas se acumulam na Europa e E.U.A., mas se derramam para África e América Latina?


Ernest Mandel (1923-1995)
Fonte: www.ernestmandel.org

O historiador Ernest Mandel afirma que a desigualdade social deu-se historicamente. Portanto, ela foi construída. Veja-se alguns momentos da história humana onde não havia desigualdade e o que permitiu o aparecimento desta.
 
Há dez mil anos, com o surgimento da agricultura, era desconhecido qualquer tipo de riqueza privada porque tudo era em comum. Para a antropóloga Margaret Mead (1901-1978), havia a "festa da abundância" onde se distribuía o excedente para impedir que o produtor acumulasse riquezas. Entretanto, ao passo que as técnicas agrícolas se aprimoraram, aumentou a produção de excedente e os indivíduos semitas e indo-europeus, especialmente, organizaram-se nas primeiras grandes civilizações com forte divisão do trabalho e acumulação de riquezas nas mãos de poucas pessoas.

Quando os indivíduos alienaram suas vontades a um chefe, surgiu o Estado e a propriedade privada. Nasceu assim a divisão de classes, predominando a força econômica. Foi o caso de Grécia e Roma antigas (aristocratas x escravos), da Idade Média (senhores feudais x servos da gleba) e capitalistas e proletários na era industrial. Destarte, na era moderna, a desigualdade acentuou-se porque as classes detentoras do capital, graças à exploração da força de trabalho dos que nada tinham, acumularam os excedentes para si, causando o aparecimento da desigualdade econômica que gerou a desigualdade social.
   
Margaret Mead
Enfim, será que os trabalhadores são pobres porque não são previdentes? É o desejo de algum deus que uns sejam milionários e outros miseráveis?

A resposta é outra pergunta: "será que se algum deus existe e ama todos os homens, por que dividiria desigualmente a riqueza?".

Os autores consultados nos autorizam a afirmar que a pobreza é uma construção histórica e material. A é desigualdade fruto da má distribuição da renda pelo Estado que permite que pequenos grupos da iniciativa privada controlem os meios de produção. Então, é falacioso o argumento que diz que uma pessoa é pobre por causa de suas condições morais, pois as próprias "condições morais" são construções históricas e material de determinado período histórico.
Logo, é muito difícil superar o âmbito da fé para demostrar a veracidade dessa doutrina uma vez que ela ressurgiu na modernidade depois dos escritos de Comte. Ou seja, Kardec não consegue cumprir  o que promete: justificar uma religiosidade nos moldes da ciência. E mais, embora o tom aqui seja de uma pergunta: por que, se as lições que estão no "Evangelho Segundo o Espiritismo" são oriundas de seres de "outra esfera" mais avançada, estas foram, necessariamente, escritas com base em uma filosofia humana daquele período histórico hoje praticamente superada, como é o caso do Positivismo? Não haveria outras filosofias mais avançadas? Assim, não seria esse fato uma evidência (apesar de não ter o status de prova) de que o próprio Espiritismo Moderno de Kardec é também uma construção histórica e, portanto, temporal?
Não queremos ofender nem afrontar ninguém com estas perguntas e não é objeto aqui se criticar as obras de caridade praticadas por espíritas e espiritualistas porque essa reflexões são meramente acadêmicas e filosóficas e não teológicas. Aqui fecha-se o círculo: será o "espiritismo" de Kardec um "positivismo espiritual"? O que questionamos são as consequências para a vida cotidiana das pessoas quando alguns adeptos - às vezes ingenuamente - propagam estes slogans (evolução, progresso, penalidades, justiça/injustiça divina) sem a devida visão crítica.

segunda-feira, 17 de setembro de 2012

DEMOCRACIA, MONARQUIA OU DITADURA?


Gerson N. L. Schulz


ATENÇÃO: se você é uma pessoa que não consegue dialogar com a opinião alheia e pensa que palavrão é argumento, não leia este texto. Ele é para pessoas inteligentes e não para você que, na falta de argumentos, só sabe grunhir.


Diante das crises políticas e da corrupção atuais no Brasil, ouço algumas pessoas alardeando em filas de ônibus, de banco ou no mercado que "na época da ditadura era melhor". E outras ainda dizendo que o Brasil deveria voltar a ser uma monarquia.


Opiniões a parte, me pergunto "por que algumas pessoas dizem tais coisas se nas épocas das ditaduras e da monarquia também havia corrupção. Sabe-se hoje que no período em que os militares comandavam o Brasil, a corrupção também existia; ela era apenas velada, escondida e a imprensa não podia dizer nada além daquilo que o regime deixasse. Pergunto-me também: "por que alguns querem de volta uma forma de governo anacrônica que já faliu historicamente em nosso país e que hoje foi superada por aqui, como é o caso da monarquia?

Alguns dos maiores descalabros brasileiros ocorreram na monarquia: tomada abrupta das casas legítimas dos colonos por D. João VI, exploração da riqueza das Minais Gerais com ônus para a colônia, escravidão indígena e africana, cobrança de impostos pela Coroa Portuguesa cuja pecúnia era investida no exterior e não aqui, invasão da Guiana Francesa, do Uruguay, destruição quase total do Paraguay, as guerras separatistas em função dos descontentamentos com a monarquia e a tirania do Imperador. No campo econômico, apesar da abertura de um dos maiores patrimônios do país, o Banco do Brasil, o mesmo D. João o defenestrou quando de seu retorno a Portugal, além da perseguição política ao Barão de Mauá, cuja visão progressista e empreendedora tinha grande possibilidade de por o Brasil dentre os países mais ricos do mundo. 

É por isso que, para aclarar essas discussões, esse artigo propõe uma reflexão sobre o tema e trata dos tipos de governo. Quais são? Como são?

De acordo com o dicionário de filosofia de Nicola Abbagnano, o historiador Heródoto pergunta: "Como poderia ser um governo bem instituído se apenas um só homem governasse? Se ele pode fazer o que quer sem dar satisfação a ninguém? Por isso, segue Heródoto, o monarca tende a tornar-se tirano".

Assim, contrariamente, o governo do povo (democracia) é o melhor, diz Heródoto, porque neste tipo de governo todos são iguais. Em contrapartida, este também tende a degenerar e a tornar-se desenfreada demagogia, com o tempo. Então, na conclusão do filósofo, "a melhor forma de governo é uma boa monarquia".

Busto de Platão
Fonte: www.dialogocomosfilosofos.com.br
Platão, por seu turno, diz em "A República", que a aristocracia (governo dos melhores, no caso platônico, o dos filósofos) é o melhor. Mas adverte que a aristocracia pode degenerar em timocracia, isto é, no governo fundado na honra que nasce quando os governantes se apropriam de terras e das casas de outrem.

A outra forma de governo é a oligarquia. Um governo baseado no patrimônio, no qual apenas os ricos governam.

A quarta forma é a democracia, na qual a todo cidadão é lícito fazer o que quer. Mas o tipo extremo de degeneração política é a tirania, que pode nascer da excessiva liberdade da democracia, segundo ele.

Assim, é na obra "O Político", que Platão distingue três formas de regime político: o governo de um só; o governo de poucos e o governo de muitos.

Essas formas, segundo sejam regidas por leis ou desprovidas de leis, motivam respectivamente o governo tirânico, o governo aristocrático e o governo oligárquico, e as duas formas da democracia: a regida por leis e a demagógica.

Vamos pensar sobre os dois casos citados na introdução do artigo, a monarquia e a ditadura?


A monarquia é hereditária, sendo assim, mesmo que um rei seja corrupto, ele não poderá ser substituído por outro cidadão, pois caso seja substituído (o que é muito difícil em uma monarquia) o será por um "nobre", isso quando não ocorrem disputas familiares motivadoras de guerras civis como a que houve com Pedro I quando deixou o trono brasileiro para lutar pelo reino de Portugal contra seu irmão, Miguel, em 1831.


No Brasil, antes de sua partida definitiva e de sua morte na Europa, Pedro de Alcântara criou os Poderes Legislativo, Executivo, Judiciário e Moderador (quatro poderes). Na prática de nada valeu essa divisão, pois todas as decisões do Parlamento, do Senado e da Justiça, tinham que ser aprovadas pelo Poder Moderador (que era exercido pelo Imperador) e o permitia se intrometer nas decisões dos outros Três Poderes.

Além de ser uma figura autoritária, tendo em vista suas violentas reações contra os opositores, Pedro de Alcântara também fechou a Assembleia Constituinte em 1824 por discordar de seus pares liberais, que ele mesmo convidou para redigir a Constituição.

O detalhe é que aqueles seus convidados eram somente grandes proprietários de terras escravagistas, grandes comerciantes e homens letrados. O povo brasileiro de fato (camponeses, jornalistas, artesãos, pequenos manufatureiros, pequenos comerciantes, pequenos proprietários) ficou de fora daquele projeto de poder. 

Em relação ao Parlamento dos Deputados, criado pelo Imperador, este era eleito para um mandato de quatro anos, mas quanto aos Senadores, estes eram vitalícios e o Poder Monárquico era hereditário. Na prática, o povo continuou excluído do projeto político brasileiro.

Logo, defender que esse modelo político é, hoje, o melhor para o Brasil se torna algo difícil, pois quem seria o rei brasileiro? Ele seria eleito? Seria aclamado? E se fosse aclamado, quem dentre todos os brasileiros goza de condições morais ilibadas, intelectuais e outras para ser o rei?

É isso que monarquistas e fascistas querem de volta?
Ademais, a maioria das pessoas desejaria renunciar ao poder de livre escolha de seus candidatos aos cargos eletivos? Estaria a maioria dos brasileiros disposta a (na monarquia) se tornar súdito de um rei, sendo obrigado a "beijar-lhe" a mão como também dos "nobres"? Mesmo que essa monarquia fosse constitucional, teria a Constituição força para evitar os excessos dos Poderes, garantir direitos iguais a nobres e a não-nobres?

E a ditadura? Será que a democracia brasileira tornou-se completamente demagógica já que essa é a degeneração desse regime, como aponta Platão?

É esse o motivo pelo qual alguns cidadãos dizem que "na época da ditadura era melhor?"


O mundo tem muitos exemplos de ditaduras (tanto de 'esquerda' quanto de 'direita'). Sabe-se também que em nenhum lugar onde houve uma ditadura de qualquer natureza a sociedade que por ela é regida foi ou está feliz. E é sabido hoje por todos que a ditadura militar brasileira foi uma das piores formas de governo já adotados em um país. É sabido que houve mortes e perseguições a dezenas de cidadãos (operários, jornalistas, professores, médicos e etc. que discordavam do regime), controle de pessoas e instituições, censura artística, cultural e educacional. Houve abusos do governo central, ou seja, do Estado contra cidadãos e é tal fato que é alvo da crítica daqueles que não concordam com os regimes de exceção.

É nesse sentido que se diz que os militares têm até hoje uma dívida histórica com o povo do Brasil (pelo fato do Estado regido por eles ter cometido crimes contra seu próprio povo, dentre eles a obtenção de confissões sob tortura dos inquiridos) e também porque a ditadura expulsou do poder um presidente legitimamente eleito pela vontade popular!

Não é possível ignorar a falta de liberdade que viveu o Brasil entre 1964 e 1985 por causa do regime militar que teve como seus maiores símbolos os famigerados Atos Institucionais (dentre eles o AI-5).


Fonte: www.historiabrasileira.com.br
É verdade que o Brasil ainda sofre o problema da corrupção, mas isso é motivo para condenar à morte o regime democrático? É só a democracia que sofre desse mal?

A democracia exige responsabilidade. Exige que as pessoas (a sociedade) faça sua permanente manutenção. E por isso não se deve esquecer, também, que quem elege os políticos é o povo. O poder de votar é garantido pela democracia que o Brasil vive hoje e, em boa medida, a causa da corrupção são alguns políticos eleitos e não a democracia. Como a democracia precisa de responsabilidade e interesse público para funcionar, a falta de compromisso de alguns eleitores que não investigam melhor seus candidatos também contribui para o surgimento da demagogia que é a degeneração da democracia.

Também há responsabilidade da Justiça Eleitoral (que ainda é morosa), há falhas de alguns candidatos que só pensam, como alertou Maquiavel, em conquistar o poder para usufruir dele para si mesmos e há problemas quando se observa a inexistência de mecanismos punitivos mais eficazes contra os maus políticos que se escondem sob a imunidade parlamentar.




Enfim, a discussão não se fecha aqui mas dentre todos os modos de governo citados, faço um convite, se pergunte: qual deles permite maior grau de liberdade ao cidadão? Qual deles permite a alguém ou a algum grupo descontente com a situação, protestar contra esse mesmo regime? Protestar contra o governo? Qual desses regimes permite o impeachment de um líder? Qual deles aceita que pessoas das mais diferentes classes sociais tenham os mesmos direitos (ainda que, infelizmente, estejamos no Brasil longe da perfeição nesse quesito)?

segunda-feira, 23 de abril de 2012

NIETZSCHE CONTRA O CRISTIANISMO

Gerson N. L. Schulz



Friedrich Nietzsche
Nietzsche (1844-1900) propôs a "transvaloração dos valores" religiosos e morais quando denunciou que eles foram impostos pelos cristãos ao Ocidente após a queda do Império Romano. Por isso ele quer demonstrar que tanto a religião católica como a moral das igrejas cristãs são as responsáveis pela infelicidade do homem na Terra.
Na obra "O Nascimento da tragédia" de 1872, Nietzsche estabelece o ideal de homem para os gregos pré-socráticos. Aquele do período compreendido entre a Grécia arcaica e o século VI a.C. Este modelo é o homem da tragédia antiga.



A Origem da Tragédia - 1872
Nietzsche identifica esse espírito antigo com Dionísio, o espírito da força e da saúde, da embriaguez criativa e da paixão sensual. Dionísio é o símbolo da harmonia do homem pleno com a natureza. Ao lado do dionisíaco estava também o apolíneo, ou seja, a visão do sonho e a tentativa de expressar o sentido das coisas na medida e na moderação, explicitando-se em figuras equilibradas e límpidas.
Mas Apolo e Dionísio viviam em constante conflito entre si na mente do homem grego e sua reconciliação também se dava de forma constante e era isso que mantinha o equilíbrio na civilização. Porém, para ele, a Grécia começou a se modificar quando, com Eurípedes, tentou-se eliminar da tragédia o elemento dionisíaco em favor dos elementos morais e intelectualistas (apolíneos). Então, segundo o autor, a luminosidade clara sobre a vida se transformou em superficialidade silogística. Aí apareceu Sócrates com sua "presunção" de compreender e dominar a vida com a razão e com isso também sobreveio a "decadência grega". Negaram-se os instintos que traziam consigo a força vital. O apolíneo, puro e simplesmente, foi manipulado pelos filósofos que estabeleceram a maiêutica como recurso de quem não tinha mais arma para lutar.
Dionísio ou Baco - deus greco-romano do vinho
Segundo Nietzsche, Sócrates perverteu a juventude grega quando ensinou que os instintos deveriam ser controlados e aniquilados e que o corpo era mau e seus sentidos não importavam para o conhecimento, mas apenas a razão. É daí que Nietzsche afirma que toda moral ocidental, desde Sócrates até o cristianismo, foi e é um equívoco porque os moralistas pensaram que ditando regras estavam contribuindo para melhorar a humanidade quando, ao contrário, estavam fazendo-a decair ao estabelecer que se devia lutar contra os instintos vitais.
Para Nietzsche, Sócrates tomou força nas teorias dos órficos e estabeleceu uma crença num mundo de além ('espiritual' e 'superior') que rompeu as relações da humanidade com a própria Terra e com aquilo que existe de mais vital, a natureza. Essa pregação ao homem de que ele deve afastar-se do mundo buscando o "além" acarretou uma mudança nos paradigmas que influenciou todo o Ocidente. Ou seja, ao tirar o "centro de gravidade" da Terra e pô-lo no outro mundo, descentralizou-se a Terra."
Provável rosto de Jesus segundo reconstrução da Revista Veja.
Entretanto, atualmente os teólogos ainda não
comprovaram sua existência.
O próprio Sócrates, afirmou Nietzsche, quis morrer ao não se defender diante dos juízes em sua condenação. Jesus fez o mesmo. Conclui Nietzsche que Sócrates e Jesus desprezavam os valores da Terra em prol de valores no além. E esse além não passa de quimera.
Esses dois personagens, segundo Nietzsche, são decadentes porque levaram a raça humana a acreditar que a vida na Terra não vale a pena de ser vivida porque é moralmente má e iníqua. Ao contrário, para Nietzsche negar este mundo é negar a vida.
Nietzsche, então, lança a "praga contra o cristianismo", subtítulo de sua obra "Anticristo", escrito em 1888. É nesse livro que, após severas críticas ao personagem "Jesus", Nietzsche acusa também o apóstolo Saulo de Tarso de ter pervertido o cristianismo original, é em relação a isso que Nietzsche ironiza afirmando que "o único cristão morreu pendurado na cruz".
Paulo teria então distorcido o cristianismo fazendo dele uma leitura universalista e de acordo com a ótica judaico-romanizada. Seu intento era espraiá-lo para outros povos esmagando as demais culturas, eliminando as diferenças características da Eurásia e tornando todos "iguais". Além disso, Nietzsche denuncia que os cristãos pensam que o cristianismo é a única "verdade" que existe. Na história quando isso aconteceu essa doutrina iniciou o combate a outros grupos, religiões, pessoas e Estados muito mais antigos. Saulo seria o responsável por essa versão pérfida porque é "castradora da vida", negadora das diferenças, que chegou a Roma e, consequentemente, à Europa.
Nietzsche ressalta também que Jesus jamais pregou a castidade, a negação dos instintos carnais, chama-o até mesmo de "inocente" porque pressupôs ingenuamente uma humanidade ideal, disposta a se moralizar. O cristianismo, então, não contaria que a negação da moral é justamente aquilo que permitia o funcionamento da estrutura social. Em outras palavras, Nietzsche faz menção à pergunta: "teria algum sentido o cristianismo existir caso não pensassem seus pregadores que o mundo está doente?"
Um dos símbolos do anticristo.
A resposta de Nietzsche é "que não teria sentido algum". O cristianismo e os cristão pensam que o mundo está "doente", corrompido, mas adverte Nietzsche que pensar assim já é emitir um juízo de valor, então é mera opinião. É a vontade de que o mundo esteja doente que faz o cristão atuar e pensar, ao agir, que sua ação é a mais correta dentre todas. Isso, se infere, é um grande engano porque o mundo é assim como é, nem bom, nem mal. Não há nenhuma doença nele. Essa doença é uma invenção assim como é invenção o conceito de cura.
Nietzsche põe em xeque as noções de "pecado original" e a ideia que afirma que a humanidade está "doente". Para Nietzsche isso é falso, não há pecado original algum. Nietzsche ironiza perguntando: "que deus louco é esse que cria um doente e depois lhe oferece a cura apenas se o doente amá-lo?"
Assim Nietzsche esvazia de sentido o cristianismo, pois não havendo pessoas que acreditem que são más por natureza, não há necessidade alguma da existência do cristianismo.
Por isso ele prega o fim do cristianismo, essa é sua "praga contra o cristianismo". Mas essa religião é também má à medida que leva as pessoas a se acharem culpadas pelo mal no mundo. O sentimento de culpa, para Nietzsche, é a causa da submissão e da ignorância. Quando alguém se sente culpado, quer a "cura" da culpa e a cura é oferecida pelos "pregadores da moral".
Nietzsche não discute se "deus" existe ou não. Ele aponta o engano que há daqueles que consideram os padres como "libertadores" do povo. Os únicos responsáveis por espalhar a culpa sobre a humanidade são os padres (inclusos também os pastores cristãos). E são os padres e pastores, enquanto intérpretes dos textos religiosos, que mantêm o poder de controlar as pessoas. Nietzsche conclui que eles, juntamente com o cristianismo, são os verdadeiros algozes da humanidade que, falsa e hipocritamente, se passam por "libertadores".